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El cultivo del guisante es de origen muy remoto. Así lo confirman los restos carbonizados de sus semillas encontrados en asentamientos neolíticos. También se sabe que esta legumbre se consumió en China y la India y que llegó posteriormente a Europa desde Egipto y Palestina.

Habrá que esperar hasta el siglo XVI para que el guisante se utilice como grano fresco, ya que hasta esa fecha sólo se usaba como forraje o grano seco. Un siglo después, los guisantes se convertirán en un plato refinado en países como Francia o Italia. En la actualidad forma parte de numerosos platos típicos de la gastronomía mundial.


El guisante adopta formas de consumo y presentación diferentes (secos, verdes, enlatados...) que modifican el contenido nutritivo de los mismos. Los guisantes secos presentan una composición nutricional similar al resto de las legumbres, aportando en torno a 300 kcal/100gr, más del 50% de su peso está en forma de carbohidratos, el 20% son proteínas y tienen un alto contenido en fibra, magnesio, potasio, fósforo y vitaminas del grupo B.


Por su parte, los guisantes verdes contienen en su composición un 70% más de agua que los secos, por lo que para una misma ración consumida, la concentración de nutrientes es menor. Sin embargo los guisantes verdes apenas contienen sodio y grasa y presentan una mayor concentración de vitaminas A y C.

Los guisantes cocidos enlatados tienen una composición nutricional similar a la de los guisantes verdes frescos. En términos generales, 100 gr de guisantes de lata escurridos aportan 90 kcal, 6 gr de proteína y 20 gr. de carbohidratos; el doble de betacaroteno (vitamina A) que los guisantes frescos cocidos en casa, así como un tercio más de calcio. Son, asismismo, una fuente de fibra y potasio y proporcionan el 50% más de riboflavina y el 20% más de hierro que los frescos.

Los guisantes van a ayudar al desarrollo de los huesos y la musculatura de los más pequeños, además de fortalecer nuestro sistema nervioso, porque además de los minerales y proteínas citados son ricos en vitaminas del grupo B (B1 y B2) niacina y ácido fólico.

Los guisantes aportan una dosis estimable de azúcares y, como las demás legumbres, son una fuente importante de fibra.


La pera
El berberecho
El garbanzo
El tomate
Las lentejas
La sardina
El pimiento
El mejillón
La piña
El calamar
Las alubias
La caballa
El melocotón
La anchoa
El espárrago
El atún
La alcachofa
La castaña
La navaja
El níspero
Las judías verdes
El jurel
El maiz
El pulpo
 

EL GUISANTE


Los guisantes van a ayudar al desarrollo de los huesos y la musculatura de los más pequeños, además de fortalecer nuestro sistema nervioso, porque además de los minerales y proteínas citados son ricos en vitaminas del grupo B (B1 y B2) niacina y ácido fólico.

Los guisantes aportan una dosis estimable de azúcares y, como las demás legumbres, son una fuente importante de fibra.

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