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Posiblemente fueron los egipcios y los romanos los pioneros en confitar la carne de los patos y las ocas, que guardaban en vasijas de barro en previsión de malas cosechas, epidemias o grandes contiendas. La palabra confit tiene su origen en el sudoeste de Francia, cuya tradición indica que el confit de pato ya se preparaba en esta zona antes de ser tomada por los romanos.




Se entiende por confit la preparación de una pieza de carne cocinada muy lentamente en su propia grasa y conservada en esa misma grasa en un envase herméticamente cerrado. El confit de pato se sirve frio o caliente y se utiliza en guisos cocinados a fuego lento. Es un ingrediente fundamental en la elaboración del Cassoulet, plato de judías blancas muy estimado en Francia, de unas sabrosas lentejas, o del Garbure o sopa de repollo. El confit de pato es, por descontado, un buen recurso para convertir una ensalada en un delicado manjar.

Como el resto de las carnes, el pato es una excelente fuente de proteínas y de algunas vitaminas del complejo B, como la B6 y B12. Es un alimento muy rico en fósforo y en otros minerales como el potasio o el calcio. Interviene en la formación de glóbulos rojos, tejidos y hormonas, y en la prevención de la anemia. También es muy indicado para aportar calorías en personas con mucho desgaste físico.

Aunque se emplean tanto los muslos, las alas, como las pechugas del pato para preparar el confit, los sibaritas se inclinan por los muslos por ser más jugosos y sabrosos. En la mayoría de los casos son piezas grandes por pertenecer a animales engordados en granjas para aprovechar su hígado en la elaboración del foie-gras.

Cocinar un confit, aunque parezca sencillo, requiere mucha dedicación. Hay que conseguir que la carne quede muy tostada sin que la temperatura del fuego provoque que la grasa se fria (sólo debe derretirse). Si quieres invitar a unos amigos a un exquisito confit de pato, lo ideal es comprarlo en conserva para evitar incidentes de última hora. Lo puedes acompañar con una salsa de grosellas y un vino ligero blanco y afrutado.


Confit de pato con ciruelas  
     
     
Los caracoles
El foie
 

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