Elije ingrediente
La alcachofa estimula el apetito, tiene propiedades diuréticas, no engorda y es una fuente de vitaminas. Prima del cardo borriquero y dama de gastronomías tan dispares como la mexicana, árabe o francesa, su corazón ha sido fuente de leyenda y literatura. Y en la lata de conservas se encuentra a sus anchas.



Historia
Nació en Egipto, donde transformaron el cardo silvestre en esta verdura, y llegó a Europa durante la época Al-Andalus de la mano de los árabes. Ellos la llamaban “al-jasuf” y era, junto a los espárragos y los guisantes, uno de los tres productos antiguos más cultivados. Por aquella época ya se le atribuían propiedades curativas, y su misteriosa belleza encerrada en apretadas capas sirvió de metáfora a sus poetas.


Su cultivo se fue extendiendo, así como su utilización gastronómica y medicinal. En el siglo XVI, su fama terapeútica era tan grande, que en la Corte francesa se puso de moda un plato cuyo componente principal era la alcachofa y al que, según cronistas de la época, Carolina de Médicis tenía gran afición, no precisamente por cuestiones culinarias, sino porque se pensaba que tenía un gran poder afrodisiaco. Hoy sigue siendo una de las verduras más consumidas en el país galo.

A América la llevaron los españoles y hoy es ingrediente de las gastronomías de lugares como México, Perú, Argentina o Chile, aunque en éste último que te “den una alcachofa” no es necesariamante un gesto afectuoso, ya que además de ser una vianda, “alcachofa” significa también “bofetada”.


Salud y Nutrición

Las cualidades terapeúticas de la alcachofa son tales que tanto la medicina tradicional como la homeopática la incluyen en la composición de muchos fármacos orientados a tratar problemas como: insuficiencias hepáticas y renales, colelitasis, ictericias, etc.

Su consumo es además muy recomendable por su alto contenido en hidratos de carbono, proteínas, ácido fólico y vitaminas A, B, y especialmente la C, que se mantiene perfectamente en la conserva enlatada. También es un alimento bajo en grasas y rico en minerales, de los que destacan el potasio, el magnesio y el calcio.

Las alcachofas se suelen servir como aperitivo y no es algo casual. Uno de sus componentes, la cinaropicrina, estimula el apetito.


Alcachofa en lata


La alcachofa que es un alimento que se oxida enseguida. Esta es la causa de que se enegrezca rápidamente. La lata aisla el producto del aire evitando este cambio de aspecto y protege la "fuga" de vitamina C mientras se encuentra envasada, preservando vitaminas, minerales y su exquisito sabor.


La castaña
La navaja
El níspero
Las judías verdes
El jurel
El maiz
El pulpo
El guisante
La pera
El berberecho
El garbanzo
El tomate
Las lentejas
La sardina
El pimiento
El mejillón
La piña
El calamar
Las alubias
La caballa
El melocotón
La anchoa
El espárrago
El atún
 

 
LA ALCACHOFA
El consumo de alcachofas es muy recomendable por su alto contenido en hidratos de carbono, proteínas, ácido fólico y vitaminas A, B, y especialmente la C, que se mantiene perfectamente en la conserva enlatada. También es un alimento bajo en grasas y rico en minerales, de los que destacan el potasio, el magnesio y el calcio
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