10 cosas que hay que saber:

1. Para todos los paladares
La conserva enlatada le ofrece una gama inmensa de productos para su cocina. Tanto productos españoles como del mundo entero, desde los más familiares a los más exóticos.

2. Con toda la información
En todas las latas de conserva aparecen las fechas en las que el producto ha sido recolectado y preparado para su conservación.

3. Y con toda la seguridad
En el proceso de conservación se elimina todo tipo de gérmenes nocivos. Lo más parecido que existe al riesgo cero alimentario.

4. Sanas y nutritivas
Las conservas enlatadas no sólo proporcionan muchas satisfacciones al paladar: también mantienen intactas todas las cualidades nutricionales de los alimentos.

5. Con productos naturales
Los productos de las conservas se recogen y preparan sin demora tras su cosecha o su captura, aprovechando su mejor momento, y con una manipulación mínima.

6. Y métodos naturales
Las conservas, pese a lo que muchos creen, no llevan conservantes. El procedimiento natural de la esterilización basta para mantener intacto el producto hasta su consumo.

7. Con máximo de ahorro ecológico
Usted no gastará energía para almacenar sus conservas: no necesitan frío. Además, aprovechará todo el contenido, sin residuos orgánicos. ¡Y el envase de acero es de los más reciclados del mundo!

8. Cómodas y prácticas
El uso gastronómico de la conserva enlatada es cómodo y rápido. Nuevas tecnologías de apertura y de aligeramiento del envase no perjudican su seguridad y facilitan el uso. Además, podrá disfrutar de productos fuera de cocinar, pruebe nuestras recetas (ver recetas).

9. Prudentes con nuestro bolsillo
En las conservas enlatadas encontrará soluciones culinarias a precios muy razonables. Y sin fluctuaciones estacionales. Aunque si busca especialidades de gourmet, no se prive: en las conservas se esconden verdaderos tesoros gastronómicos.

10. ... y humanitarias
Gracias a su resistencia y su facilidad de transporte y almacenamiento, las conservas enlatadas constituyen la mejor tecnología para la ayuda alimentaria a países pobres o afectados por guerras, catástrofes o hambrunas que, por desgracia, aún padece la humanidad.