• Elija el tamaño de la lata en función de las raciones que deba preparar. Así no desperdiciará nada.

• Limpie la lata antes de abrirla si está sucia.

• Lávese las manos, como al manipular cualquier otro alimento.

• Utilice un abrelatas apropiado, si la lata no dispone del sistema de apertura fácil. Lave después la herramienta.

• Evite levantar la tapa con los dedos para evitar cortes.

Trasvase el contenido de la lata a un recipiente limpio.

• Utilice una cuchara o tenedor limpios para vaciar la lata.

• Utilice o caliente el contenido siguiendo las instrucciones de uso para garantizar el sabor y las cualidades nutricionales del alimento.

• Aproveche parte o todo del líquido de las conservas vegetales para no desperdiciar la parte hidrosoluble de las vitaminas y los minerales.

• Guarde en la nevera el producto no consumido en un recipiente limpio y cubierto. Una vez abierta, la conserva ya no es conserva.

• Mientras la lata esté cerrada, puede almacenarla tranquilamente en su alacena o en su despensa a temperatura ambiente (+20°C).